Últimos temas
» El taller de un Halcón
Miér Jul 12, 2017 7:22 pm por Alcotán

» Ficha de Falconfrost/Alcotán
Miér Jul 12, 2017 7:10 pm por Alcotán

» Un halcón llego volando
Miér Jul 12, 2017 6:34 pm por Alcotán

» Proyecto: Medallas
Jue Mar 30, 2017 9:18 am por Zarpa Espinosa

» ¡Una pluma ha arrivado!
Sáb Nov 26, 2016 5:43 pm por Estrella de Turón

» Antes de que llegue (game)
Sáb Nov 05, 2016 11:38 pm por Estrella de Turón

» El Manto de Estrellas {Asamblea}
Sáb Nov 05, 2016 11:33 pm por Estrella de Turón

» Nerón se presenta
Sáb Nov 05, 2016 11:29 pm por Estrella de Turón

Afiliados Élite (03/40)
Hermanos (00/05)
Directorio (00/10)
© HARDROCK

| Orion | The Shadow Within

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

| Orion | The Shadow Within

Mensaje por Orión el Mar Sep 20, 2016 10:50 am

14 Lunas
Masculino
Clan: ---
Solitario
Bisexual
Los Ojos Atraviesan Todo
Orion
"Ven y mírame a los ojos; verás que allí contengo las estrellas del firmamento."


Estadísticas


Fuerza: ✦✦

Defensa:

Velocidad: ✦✦✦

Vida: ✦✦✦✦✦✦= 30 PS

Descripción Física

Pues...Soy lo que veis, amigos míos. No me diferencio de otros Orientales puros, a pesar que no pienso pertenecer a eso que son. Mininos caseros. No es mi estilo.

Como bien dijo nuestro anfitrión, Orión es un Oriental Shorthair de pura raza. Por ello, es un gato de líneas puras, armoniosas y sutiles, porte elegante, hasta incluso soberbio. Corporalmente, su cuerpo es sumamente alargado, esbelto y de músculos fibrosos, con extremidades de iguales características. Por su contextura, podrías pensar que éste gato es frágil. Mas estarías sumamente alejado de la realidad, y esta desinformación le gusta llevarlo a la batalla, si es que rara vez se ve envuelta en una. Altura promedio para los suyos, de pelaje azabache corto sin ninguna mancha visible que quite la pulcritud de tal color, incluyendo sus bigotes, nariz y almohadillas. Mas por dicha razón, éste félido se la pasa muy mal en la estación Sin Hojas, a pesar que con el tiempo se las ha ingeniado para mantener el calor corporal y cuidar de gozar una salud medianamente estable.

Su cabeza es proporcional a su cuerpo, ni mucho más grande, ni tampoco más chica. Su puente del hocico es convexo ligeramente, apartándolo del extremo común encontrado entre los suyos. Sus orejas por igual, no son exageradas como el resto, mas aún así presentan una extensión aproximada característica de los Orientales. Sus ojos almendrados poseen un color aguamarina, cambiante de acuerdo al tipo de luz que los refleje.

A Orión realmente no se le da mal batallar, pero el haber aprendido solo e intentar evitarlas no lo ha preparado para juegos prolongados. Él prefiere mecerse entre la rapidez, agilidad y golpes certeros, valiéndose de unas alargadas y siempre afiladas garras, desgastando a su oponente sin él siquiera agotarse un ápice, pues al ser un viajero, andando constantemente, la resistencia es lo que más le sobra. Mas aún así, por más difícil que sea asestarle un golpe a éste gato azabache, uno solo es suficiente para quitarle su ritmo.

Posee una cicatriz entre sus omóplatos: la marca de cuatro garras, recordándole a cada momento que no debe confiarse en los demás con facilidad.

Descripción Psicológica

¡OH! ¡Así que has venido! Tranquilo, no muerdo. Por supuesto que estaré encantado de endulzar tus oídos con palabras.

Orión es simple y llanamente, un gato curioso. Desde muy corta edad, Orión ha metido las narices por todos lados, molestando a los vecinos con preguntas, e incluso mezclándose con callejeros y solitarios que no lo espantaran a mordiscos durante el primer contacto. ¿Temerario o valiente? A él le gusta decir ambas cosas, pero sus padres y hermanos adularían por el primero. Él realmente sí teme cada encuentro con un extraño, no es ningún tonto, mas no lo demuestra. Y las lunas de experiencia han afilado su lengua de manera tal que sean muy pocas veces las que extienda un encuentro al punto que sea desafortunado. No pierde la oportunidad ante la novedad, mas ha aprendido que debe andarse con cuidado si no quiere terminar tumbado en el suelo, fiel al ser oportunista y confiado que es.

No es un charlatán, y dice sólo lo que quiere que los demás escuchen. ¿Manipulador? Por supuesto. ¿Agresivo? Para nada. Es un solitario de corazón, un vagabundo que persigue el saber. No le gusta sentirse atado ante nada ni nadie, a pesar que en un recóndito sector de su corazón se halla el sentimiento de pertenencia encerrado profundamente. Ha aprendido mucho en sus travesías, ha conocido más de lo que cualquiera se atrevería a admitir. Pero se lo guarda para sí mismo.

Al estar en movimiento constante, deja amigos (y sin quererlo, a veces algo más) detrás, a pesar siempre advertir que no es un gato de un solo lugar. Pero aún así es sumamente leal a sus seres queridos, y volará como un ave rapaz en picada si su ayuda es requerida.

Historia

Ahh...sí, la parte que más me agrada—sonrie un tanto petulante—. Si has llegado al punto de pululear a mi alrededor...no me negaré a la compañía, es algo que últimamente me está faltando.

Orión ha dicho que es de pura raza, ¿cierto? Pues bien, eso ha de darte una pista de dónde se centra su comienzo.

Ha nacido en el territorio de los Dos Patas, en una familia activa y ruidosa. Sus progenitores son una hermosa hembra Black Smoke de pelo largo llamada Isis y un macho de porte imponente y sólido color negro conocido como Grand Ebony. En la camada de Orión se hayan sus inseparables hermanos Gaia y Tremor. Desde un principio, el azabache se diferenció del resto al tener una actitud desentendida para con las criaturas bípedas. Cuando los demás se desvivían por complacer a sus dueños, él se encontraba buscando la manera de escapar para realizar actividades sociales con los gatos vecinos en un principio, aumentando su repertorio a callejeros e incluso solitarios al cumplir las cinco lunas. Para desasosiego de Isis y Ebony, quienes seguían con fervor la larga tradición familiar, observaban cómo el pequeño azabache se les deslizaba lentamente de las zarpas. Trataban por todos los medios de platicar con él para hacerlo entrar en razón (siempre y cuando éste se encontrara en la casa, ya que con el paso del tiempo pasaba menos tiempo en ella), mas con cada palabra, lo único logrado es que Orión se sintiera cada vez con mayor necesidad de aire puro y libertad.

“Hasta que cumplí las seis lunas...y vi el sol por primera vez como si hubiese vivido encerrado en mi corto tiempo respirando en el territorio, demostrándome con su energía cuan solitaria resultaba mi vida. Pelaje de suaves anaranjados, delicadas líneas más oscuras dibujadas por aquí y por allá. Y no me olvido de esa mirada. Radiantes orbes ambarinos llenos de vida...Aún debo pedirle perdón. Desearía poder recordar su nombre.”

Joven y atropellado, estrenando la adolescencia, se encontró con la primer entidad capaz de captar a su curiosidad, o bien acapararla toda. Ella sumamente terca y consentida por sus dueños, con una personalidad de hierro, llegó como un golpe de aire cálido a la vida del félido. Habiendo escuchado por maullidos ajenos el arribo de una nueva compañera de unos Dos Patas en la vecindad. Por supuesto, Orión estalló, como siempre, en patio ajeno sin ser invitado, sumamente intrigado y dispuesto a darle una bienvenida.
Mas cuál fue su sorpresa al descubrir que la gata de tan solo dos o tres lunas menor a él impactaría tanto en sus costumbres. Amanecer tras amanecer se levantaba temprano para buscarla, para embarcarse ambos en una aventura, prometiéndose el uno al otro siempre estar allí para cuidarse las espaldas (pues más de una vez han tenido que escapar de gatos enojados o perros furiosos).

Pero por supuesto, los tordos vuelan libres hasta que el viento las desplaza en la dirección deseada. Orión aún poseía dueños y familia a pesar que él mismo se desentendiera de ellos. Sus hermanos, los únicos que aún conservaban su simpatía, intentaron advertirle que dejara atrás esa vida de vagabundo, encontrando sus palabras ignoradas.

“Oh, Gaia, Tremor. Debería haberlos escuchado.”

Durmiendo plácidamente en un sillón, cerca de su familia, en una tarde X durante la Estación de Hoja Nueva. Sacudido repentinamente por una fuerza superior a la suya, se encuentra maullando y chillando, alerta de inmediato. Alzando la vista, observa con desasosiego a su dueño quien lo sostenía, aprisionándolo entre sus patas delanteras y llevándolo hacia la caja de viajes...Entendiendo perfectamente a dónde se dirigía, clava los colmillos en la piel del Dos Patas, liberándose de inmediato.

El resto de la historia transcurre de manera borrosa. Pero sí recuerda el dolor en sus almohadillas, los gritos detrás suyo, y la desesperación. No supo cuánto tiempo estuvo corriendo realmente, pero en su memoria quedó grabada la última imágen que llevaría consigo hasta el día de la fecha: en la distancia, un par de ojos ambarinos, confundidos. Le hubiese encantado acercarse, explicarle todo lo ocurrido, y el hecho de que sus aventuras terminarían abruptamente sin realmente quererlo.

Orejas bajas. Vista al frente. Y la sombra detrás de sí. El preludio a sus últimos momentos en un poblado de los Dos Patas.

[…]

Después de aquel suceso, Orión siguió adelante con su vida, apartando a un rincón de su corazón los problemas que lo agobiaron por un par de lunas. Con ocho lunas de edad, agradeciendo haber prestado atención a las lecciones de los callejeros, pudo valerse por sí mismo, a pesar que al ser aún demasiado joven, evitaba los espacios demasiado abiertos o los grandes grupos de gatos. Convirtiéndose en un solitario, dedicaba sus amaneceres a caminar por diestra y siniestra, explorando el vasto mundo desplegado ante sí para deslumbrarse con él. Quería saberlo todo. Conocerlo todo. Sabía que era joven, y no desperdició ni un latido en tonteras...con excepciones, por supuesto. Perfeccionó sus habilidades de caza a base de la observación e imitación de todo depredador que encontrara, siempre vigilante de no terminar entre fauces él mismo. Sus travesías lo llevaron a atravesar las montañas, encontrándose con un particular grupo de gatos quienes, a pesar que visiblemente el félido presentaba características adolescentes y poco amenazadoras, no le brindaron cobijo más que unas amables palabras invitándolo a retirarse a la brevedad de su territorio.

“Heh...simplemente observaba cómo cazaban. Me resultó interesante. Y quería saber también el por qué vestían de lodo. ¡Pero bien!.”

No queriendo abusar de tan afable recibimiento, se apresuró a descender de dichas formaciones rocosas.

“Y aquí, mis adorados oyentes, es cuando mi vida ofrece un vuelco completo.”

Siguiendo el río naciente de las montañas, Orión abre sus orbes aguamarina de par en par, asombrándose con lo que tiene frente de sus zarpas: en la distancia, enormes árboles por donde la vista llega, cubriendo el suelo copiosamente. En la cercanía, una pequeña granja de Dos Patas, funcionando de entrada hacia un páramo prácticamente rodeado por el murmullo del agua.

Alzando la cola en alto e inflando el pecho con egolatría, trota en confianza hacia la edificación, ignorando por completo a los enormes mamíferos cuadrúpedos que le observaban con curiosidad en la distancia. Se enteraría que dichos animales magestuosos se trataban de caballos. Denotando la presencia félida inmediatamente, se sorprende al ser recibido como nunca antes, notando en consecuencia cómo un ronroneo aflora desde el fondo de su garganta por primera vez en lunas. No tarda en entablar amistad con la fauna local consistente de dos femmes y un monseiur, enterándose de cosas maravillosas e intrigantes, particularmente llamando su atención las historias de aquellos gatos salvajes que vivían y cazaban en la lejanía.

Mas...un gruñido le llamó la atención en lo que llegaron al tópico de aquellas criaturas de su especie adoradoras del agua. Alzando las orejas y desviando la mirada hacia la parte más recóndida del granero, descubre por primera vez a un segundo gato. A pesar de las advertencias de sus compañeros, Orión se incorpora y aproxima. Un bufido de advertencia no lo detiene. Sabía a la perfección que dicho felino, incluso siendo adulto, no le resultaría una amenaza. Desprendía un muy particular aroma a...muerte, odio y temor. Sin contar el hecho de una cojera prominente y su cuerpo cubierto de cicatrices...abiertas aún. Era un estado deplorable, mas Orión no puede dejarlo agonizar de tal manera. Sabía perfectamente que no debería ayudarle, pues su instinto le pedía a gritos se alejara de él. Pero la bondad de su corazón resultó mayor. Aplicando los pocos conocimientos que en el momento poseía respecto a medicina, pasa toda una luna recuperando la salud de su nuevo compañero. El contrario, quien respondía al nombre de Sol Oculto, de un color gris oscuro, rayas atigradas azabache por todo su cuerpo y unos prominentes ojos ambarinos, resultó huraño y malhumorado con todos los que siquiera se atrevían a acercarse, a excepción del joven negruzco, que se ganó a fuerza de insistencia un poco de respeto. Una vez le fue posible moverse por cuenta propia con total libertad, invitó al azabache a vivir una aventura consigo, prometiéndole impartirle todos sus conocimientos a cambio de simple compañía y lealtad. Maravillado por la idea, el adolescente inocentemente cayó bajo sus encantos.

De Sol Oculto aprendió con detalles las costumbres de los Clanes, mas se asombró e incluso sus pensamientos reflejaron los de su compañero respecto al más cercano, el Clan del Río. Según su “mentor”, éstos eran traicioneros y de la peor calaña, particularmente el Lugarteniente de turno.  Las energías negativas llegaron a tal punto, que el oriental aceptó sin pensar el ayudar al viejo gato en un plan de venganza hacia ellos. Después de todo, le estaría ofreciendo un bien al bosque al liberarse de tan espantosas presencias...¿cierto?

Por varias lunas, llegando así Orión a cumplir las trece, observando desde las sombras todos y cada uno de los movimientos de gatos adoradores del pescado. Le resultó un tanto...alarmante el vasto conocimiento del contrario respecto a cómo resultaba la rutina, mas aprendió con el tiempo que meter las narices donde no le incumbía podría ganarle un buen zarpaso. Y entonces, la espera comenzó

Fue entonces que llegó el momento. Durante un amanecer, en el cual el viento azotaba con frialdad los pelajes de ambos gatos, el mismo señalando el inicio próximo y casi inmediato de una de las estaciones más atroces: aquella que helaba hasta al corazón más cálido y flaqueaba las fuerzas del más poderoso. La petición de Sol Oculto lo tomó por sorpresa: en solitario, Orión debía entablar amistad con la Curandera del clan, una hermosa gata perlada y anaranjada llamada Vuelo de Arrendajo, según él, para sonsacarle toda la información que pudieran respecto a lo que sus ojos no veían.

“Oh...mi adorada Arrendajo...Si tan solo no hubiera sido tan ciego podría haber visto con antelación la tormenta que se cernía sobre nuestro pequeño nido.”

Sin dudar, atrajo la atención de la femme encontrándose en el camino de la misma en uno de sus paseos en búsqueda de hierbas medicinales, imitando el no sentir sus patas traseras, acaparando la atención de la contraria de inmediato. Pero lo que jamás se hubiera imaginado...es que desde aquel momento su corazón se detuvo al observar por primera vez los deslumbrantes orbes marinos de su objetivo.

Lentamente, una vez le hubieran “resuelto su condición”, Orión comienza a perder la noción del tiempo, deseoso de poder pasar todo el tiempo posible con su nueva amiga. Cada vez que les resultaba posible, se encaminaban por rumbos lejanos del campamento principal, con Vuelo de Arrendajo impartiendo sus conocimientos al negruzco, el cual demostraba gran capacidad y energía al aprender, e incluso asombrándola al demostrarle que no era absolutamente ignorante en la materia. Esa fue la chispa necesaria para encender el corazón contrario, particularmente cuando ambos se dedican el tiempo para hablar sobre sí mismos además de bayas y hierbas. La gata perlada se odiaba a sí misma, por supuesto, por romper con cada principio que tanto le había costado conseguir, mas Orión le aseguraba que ella aún dentro de sí se mantenía fiel a su Clan, respondiendo a sus obligaciones cuando la requerían, alegando que el tiempo que compartían simplemente resultaba una recompenza por su infinito sacrificio diario al asegurarse del bienestar de todos los gatos bajo sus alas protectoras. Resignada y ofreciéndole una lamida por entre los omóplatos del félido, terminaba acurrucándose a su lado, suspirando pesadamente en lo que era envuelta por el calor de su compañero.

“Aún...aún recuerdo los latidos de su corazón, acelerado frente a la incertidumbre, calmándose ante mi tacto. Una bella criatura que merecía la mejor de las vidas entre aquellos que realmente sabrían cómo hacerlo. Pero mi codicia por mantenerla a mi lado, por estar terriblemente enamorado de ella, me confundieron. En mi mente, los gatos del Clan del Río aún obtendrían lo que se merecían...pero, ¿cómo una bella dama como lo era Vuelo de Arrendajo podría haber salido de un lugar tan nefasto? Algo no cuadraba. Y el por qué...lo descubriría de la peor manera.”

Así como la escapatoria de su hogar tantas lunas atrás, los sucesos próximos lo tomaron por sorpresa, imposibilitándole de seguir el ritmo acorde a lo requerido.

Con el ocaso, el color azulado y anaranjado teñían los árboles. Brillando en el Manto Plateado, una luna silenciosa observaba, brindando una fría iluminación al golpear el suelo del bosque y más aún al reflejarse en el delicado río congelado. La helada calaba los huesos, pero la calidez y el aroma de la gata perlada le resultaban suficientes para mantenerse cuerdo e ignorando moderadamente el ambiente a su alrededor. Sabía que ella debía volver pronto, pero por primera vez, había conseguido mantenerla cerca por un par de latidos más.

Un bufido desde la oscuridad erizó el pelaje de ambos.

— Lo sabía. ¡LO SABÍA! Tú, como todos los demás, ¡eres un traidor, cagarruta de rana! ¡Aléjate de ella!

Apartando la vista de su amada, Orión observa sorprendido y alarmado a un gato que por un momento había pasado al olvido. Levantándose inmediatamente y enfrentando al atigrado, agita de un lado a otro el rabo con cierto aire petulante y de inocencia, buscando enmascarar el verdadero terror que le provocó ver así a su viejo amigo y mentor.

— ¿De qué estás hablando, Sol Oculto? —maulló— ¡Estoy cumpliendo al pie de la letra lo que me has ordenado! Yo no—

Vuelo de Arrendajo soltó un chillido, el cual interrumpió a Orión a mitad de frase.

— No puede ser...¿Sol Oculto? El cagarruta de rana eres tú. ¿Qué haces de regreso aquí, maldito proscrito? ¿No te bastó con haber asesinado a ese pobre aprendiz del Clan del Trueno? Estrella de Turón claramente te ordenó marcharte para jamás regresar. —gruñe la femme, parándose a un lado de Orión, a pesar que al reencontrar ambos la mirada, éste pudo ver claramente cómo una profunda herida se formaba tras tan exquisitos ojos azulados— Tú...¿Me has estado usando? ¡Todo este tiempo caminabais por el mismo sendero! Debí...debí habérmelo imaginado. Cuando te encontré arrastrándote en el suelo supe inmediatamente que se trataba de una farsa, pero me apenó al verte tan escuálido y perdido...Jamás debería haberte dado una oportunidad.

Orión no comprendía nada. ¿A qué se refería con proscrito? ¡¿Qué demonios estaba ocurriendo?!

— Vuelo de Arrendajo, yo...lo siento. De verdad lo siento. Pero jamás te he usado...Todo lo que siento por tí es verdadero. —comprendiento de inmediato, la nube de dudas se disipó para dar paso a la furia. Enfrentándose nuevamente al atigrado, adoptó una posición amenazante, tensando las ancas y desenvainando las garras— ¿Por qué? ¡Yo te he salvado la vida! ¡Te ofrecí mi lealtad! Estaba dispuesto a hacer todo por tí, ¡pero era un simple engaño!
Por un momento, Sol Oculto se mostró sereno, a pesar de que cada fibra de su ser reflejaba un aura peligrosa. La máscara se evaporó y una sonrisa macabra se dibujó en su hocico.

— Hasta que el cachorro despertó. Debo admitir que por un momentó creí que podría contar contigo para la realización de mis planes, hasta incluso podría haberte considerado mi igual tras el entrenamiento por el que pasamos. Iba a perdonarte la vida...Hasta que te ví tan encariñado con ella. Has de saber, mi querido aprendiz, que Vuelo de Arrendajo es...solo...mía. Y ahora, pagarás el precio por haber acaparado su corazón. Y tú... —continúa, observando a una asustada femme, quien había cedido a ocultarse tras el cuerpo del oriental oscuro— tú vendrás conmigo. Me desharé de ésta inmundicia primero, y te salvaré del destino que le depara a todo ese estúpido grupo de gatos al que alguna vez consideré mi familia.

Es entonces que se abalanza contra ella, con Orión poniendose en medio y contraatacando. La nieve se tiñe de carmesí. Los bufidos, gruñidos y siseos inundian el pequeño páramo donde se encontraban, devorando el silencio dentro de sí. Arrendajo no lo soportaba. No podía creer lo que estaba ocurriendo. Más allá de la venganza, la batalla entre ambos gatos resultaba personal. A pesar de sus escasos conocimientos en la materia, decide unirse a la pelea intentando detener la trifulca. De manera positiva, consigue tomar por la nuca al atigrado, quien estupefacto se paraliza. Pero su contrincante aún seguía en su propio universo. Garras filosas como navajas y musculos poderosos hacen contacto con piel, notando inmediatamente cómo ésta se desgarra de lado a lado.

Un silencio abismal se hubiera apoderado si no fuera por los espasmos emitidos en vano de Vuelo de Arrendajo al intentar incorporar aire sin conseguirlo. Un par de latidos de corazón transcurrieron y la gata se encontraba tiesa en el suelo.

— ¿Qué has hecho? Orión...¡¿Qué has hecho!?
 
Estupefacto, el dueño del nombre simplemente observa impotente el cuerpo de la femme para luego desviar la mirada a sus propias patas delanteras, las cuales estaban cubiertas por la sangre de su adorada Arrendajo. Afligido, pegando las orejas al cráneo, tartamudea acercándose para apoyar la frente por el costado del cuerpo innerte.

— Yo...jamás quise...Por favor, mi amor...despierta...

— Orión... —repite Sol Oculto, acaparando su atención al utilizar un tono de voz cargado de veneno— Aún seguiré con mi plan. Pero más te vale cuidar tus pisadas. Primero te eliminaré a tí, de la peor manera posible...y luego al Clan del Río. Te doy mi palabra.

“Nunca más supe de él. Y no le tengo miedo. Pero no me dio tiempo a decírselo, pues tras finalizar su discurso, volteó con gran velocidad, desapareciendo entre los juncos. Yo jamás quise realmente lastimar a nadie. Lo único que siempre me interesó fue la búsqueda del conocimiento. Caminé por páramos extraños, rondé por las montañas. Nada me detuvo. Hasta que llegué aquí.

Esta misma noche dejé el cuerpo de Vuelo de Arrendajo en las cercanías del Clan del Río, y desde entonces merodeo los alrededores sin ser visto. Me siento tan...vacío. Si tan solo pudiera traerla de regreso conmigo, si tan solo pudiera volver el tiempo atrás. Tomaría su lugar sin pensarlo...Ya no siento nada. ¿De qué me sirve todo lo que he aprendido en mis lunas de vida? Estoy dispuesto...a hacerlo necesario para enmendar mi error. Así tenga que sacrificar mi libertad y mi vida en ello.”




Datos Extra


Relativos
• Isis ♀ | Madre | Hermosa gata Oriental Longhair Black Smoke, ojos azulados | Minina Casera | NPC | Viva

• Grand Ebony ♂ | Padre | Gato Oriental Shorthair negro azabache de gran musculatura, ojos ambarinos | Minino Casero | NPC | Vivo

• Gaia ♀ y Tremor ♂ | Hermanos biológicos | Gemelos, Oriental Longhair Black Smoke, ojos ambarinos ambos | Mininos Caseros | Vivos.

• Sol Oculto ♂ | Ex-Mentor/amigo | Gato gris oscuro atigrado, ojos ambarinos | Proscrito | Vivo.

• Vuelo de Arrendajo ♀ | Anterior pareja | Hermosa gata perlada y anaranjada de profundos ojos oceánicos | Clan del Río | Fallecida.


Otros

◘ Nombres anteriores: ---
◘ Nombres siguientes: Duskroar / Rugido Crepuscular.
© HARDROCK
avatar
Orión
Solitario

Origen : Solitario
Mensajes : 22
Puntos : 861
Fecha de inscripción : 05/09/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: | Orion | The Shadow Within

Mensaje por Whisperingstar el Miér Sep 21, 2016 12:49 am

Ficha aceptada.

Bienvenido a Huellas Peligrosas.

___________________________________________________

#4f3c68
avatar
Whisperingstar
Líder

Origen : Clan del Trueno
Mensajes : 32
Puntos : 713
Fecha de inscripción : 05/09/2016
Edad : 24
Localización : My bed

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.